21 de Octubre: El primero de la Jam

El taxista

El taxista de acento extraño
y taxi apestoso
nos mira y refunfuña;
ha tenido una noche ‘de mierrrrda‘.

Primero, un par de chicas
riéndose de la vida:
una abre la puerta
y vomita con el coche aún en marcha.
La otra ríe,
y Pavel las echa.
En marrrcha la puerrrta no abrirrrr

Hay gente que no sabe beber

Después otra pareja
novio y novia, crrreo
Ella se sube delante
tan borracha
que se caga encima
Se caga, joderrr
El taxi huele a mierda,
He tenido que tirarr la manta, ¿sabes?
el taxi huele a vómito
y todo por diez miserros eurrros‘.

Hay gente que no sabe beber

Pavel se preocupa
porque ha tenido que tirar
la manta del jefe
y todo por diez miserros eurrros
no recuerda las veces
que ha limpiado la pota
de un pasajero.
y todo por diez miserros eurrros

Hay gente que no sabe beber

Al final, cerca del destino,
muy cerca, casi llegando,
mi catatónico amigo
decide despertar de su coma etílico
y recita todas las vocales
con un sonoro eructo
y sentencia, señalando a Pavel
Para tí
y es que hay gente que no sabe beber

Ojalá

De pronto
uno crece
y el cuento deja de rimar,
-la verdad no rima-
y el día se despedaza
de rutina en rutina.

yo, que me pensaba asterisco
no soy más que un punto y aparte.

De pronto
se descubre el peso
en los hombros
de preguntas
que no existían.
¿Qué curiosidad enferma
las formula?

La avalancha ajena a todo
persiste en su arrasar
y desgasta mis pupilas.

De pronto
las astillas clavadas
debajo de las uñas
se preguntan si existe fin
de tanto lacerar.

Ojalá sea tan vívido
como mis alucinaciones.
Ojalá

14 de Octubre: Una lectura derrotada

NO VALE LA PENA REBELARSE

Respetando el semáforo se me ocurrió
no respetar nada en absoluto.

Abriría los barrotes
de esta cárcel en la que vivimos
y gritaría a todo pulmón
la palabra libertad.

Abandonaría los ropajes,
los saludos convencionales
y la vida en comunidad.

Saludaría a la naturaleza
con los puños desnudos,
pero bien cerrados,
feroces.

Mis garras serían mi sustento
y ay del pobre animalillo
que se cruzase en mi camino.

Devoraría sin servilleta
ni cubiertos de postre
cualquier resquicio de civilización.

Y salvaje y feroz y lobo
comenzaría la vida.

Lástima que cruzar en rojo
me trajera tan pronto
esa incómoda forma
de terminarla:
Desnudo y destripado,
bajo un camión,
en medio de un paso de cebra.

De espaldas

Mi gerente
se cubre las espaldas
con un correo del cliente
frente a relaciones laborales
por si se les ocurre
aplicar la reglamentación.

Y yo, mientras espero
la aceptación de mis vacaciones
pienso en sus espaldas,
en las mías,
y en las ganas que tengo
de apuñalárselas.

23 de septiembre: Dos poemas en una noche floja.

Atasco

Nadie mira al cielo
en la M30
y es una pena.

En el atasco no se sueña
no se ama
no se tienen erecciones.

Atasco en la carretera,
atasco en la mirada,
atasco global
y corporal.

Estreñimiento de circunvalación.

En la M30
el alma se vuelve gris
asfalto,
sucio,
enfermo
y polución.

Nadie mira al cielo
en la M30.

Puede que pongan la radio
pero no se escucha
en la M30.
No hay orejas,
sólo dientes rechinando
y puños cerrados.

Mierda 30 se llama así
por la velocidad media.

¿Alguien sonríe en la M30?
¿Quién no planea asesinatos en la M30?
¡Arriba las manos, esto es un atasco!

Mata a 30
-no sé si el número, o la lentitud con la que se hace-
y nadie mira al cielo
en la M30.

Nadie sueña nubes
en la M30 de asfalto
y miseria.

Y eso es una pena.

La rumana

La rumana me sonríe.
La rumana, tras verme coger del maletero del 607 mi nuevo casco SHOEI de 269 euros y arrancar mi Kawasaki Versys de 650 centímetros cúbicos
me sonríe
-no sé si por vergüenza o pura alegría-
porque va de compras
al contenedor de basura
del Ahorramás.

Otro compatriota se acerca
con su carrito
y la rumana sonriente
embarazada
adolescente
de bigote espeso
y falda larga

ya no sonríe.

A su lista de desgracias
se le suma la mudez
y la competencia
también sordomuda.

Ambos protegen sus contenedores
con una maraña de
gestos,
gemidos,
y miradas de soslayo.

Esperan a que me vaya.
   La rumana me sonríe
      antes de alejarme.

Yo no sonrío.

9 de septiembre: el 9 del 9 del 9.

Placebo

En nueva York
entre rascacielos
de trajes negros
repletos de decisiones
que gobiernan el mundo
con la ayuda
de ordenadores
capaces de contar
los pelos de una cabeza
en un parpadeo,

en las calles asfaltadas
de dinero
y puestos ambulantes
de perritos calientes
con chucrut y
mostaza de dólares
donde circulan
limusinas blancas
y magnates negros,

el peatón
no sé si león o gacela
pero peatón
puede decidir cuándo
parar las venas de la ciudad
al pulsar el botón del semáforo.

El peatón pulsa
y para la ciudad
para cruzar.

O eso cree.

Porque en Nueva York,
entre torres de Babel,
entre trajes poderosos
que bajan de caras limusinas,
entre piscinas de dinero,
los botones de los semáforos
son botones placebo
y el semáforo
sólo se pone en rojo
cuando lo decide
un caro ordenador.

El peatón pulsa
y cree que cambia las cosas
pero en realidad
todo sigue igual.

Pozuelo I

Del mismo modo que las mariposas no crecen
clavadas en un corcho,
del mismo modo que la fiera juega
con sus zarpas,
del mismo modo que un minotauro
educado en un laberinto será irremediablemente
un asesino,

en Pozuelo
   el racismo
      el egoismo
         el dinero
            el odio
               y la hipocresía
han convertido a los niños en guerrilla

Ahora en Pozuelo escudriñan la cara
de sus hijos
y no reconocen al niño
sino la escarcha que han aprendido.

Pozuelo II

El policía peón con sueños
de alfil
observa.

Observa a una panda de borrachos,
los vándalos en carcajada
terrorista de cotidiano
hordas de hunos, tartesos
y tarquellos
y sonríe.

Él se siente 300.
Él es Leónidas
y endurece el estómago
para replicar esos abdominales.

La pastilla le da valor
y enceguecido,
   embravecido,
      enardecido,
         enfurecido,
            de puro odio
dispara la primera bola.

Ahora en Pozuelo
los pijos no tienen escapatoria
pero sí su merecido.

2 de septiembre: La vuelta de la poesía.

Los poetas, como el atasco vuelven de vacaciones. Los poemas que leí en el bukowski están aquí:

La farmacéutica de mi barrio

Uno se explica
la manada de jubilados, trabajadores y adolescentes
que pululan
por la botica de mi barrio
cuando conoce
a la farmacéutica.

Ay, la farmacéutica de mi barrio.

Dan ganas de cambiar la constitución
para que la farmacéutica de mi barrio
sea un derecho fundamental.

Se podrían parar todas las guerras
y comenzar otras tantas
por un beso de la farmacéutica

Tengo una voz más seductora
que la de George Clooney
cuando compro preservativos
a la farmacéutica de mi barrio

Las albóndigas de mi madre
solo compiten
con la farmacéutica de mi barrio

¿Las presentadoras de la sexta?
Una mierda comparada
con la farmacéutica de mi barrio

La farmacéutica de mi barrio.
Por ella mi novia
practica el tiro al blanco.

Versos

Voy a escribir un verso inacabad
Voy a escribir un verso que pide
otro más para completarlo.
Incorrecto escribir voy. a un verso
Voy a beberme un verso de agua.
Verso breve y bueno.
Me acuerdo de aquellos versos tan nostálgicos.
Séver la osrev nu ribircse a yov
Este verso es octosílabo.
Voy a copiar los versos más tristes esta noche
¿Me das un verso de despedida?
Muchos versos:
¿poesía?

Cinco minutos

Faltan cinco minutos
para salir del trabajo.
Yo he cogido ya el ascensor
mi mente espera sobre la moto
y mi cuerpo teclea
los últimos correos.

Faltan cuatro minutos
para acabar la jornada.
¡Que suene el teléfono!
¡Que vibre el busca!
¡Que lleguen correos!
¡Que se caiga el mundo!
Yo ya no estoy.

Faltan tres minutos
Y se acaban mis ocho horas
que en realidad son siete
-malditas sábanas-
pero que transformo en cuatro.
-bendito internet-

Ya sólo quedan dos
y esta noche hay jarana
y mañana más
pero esta noche lo es todo
esta noche quemo
lo que haga falta
me bebo un mar
y que le den al mañana.

El último minuto del día:
mi boli cae sobre la mesa,
la silla gira vacía,
soy un salto por la puerta,
soy una gacela bajando en ascensor,
soy un ave saliendo de una cueva,
soy un poema.
¡SOY UN POEMA!

26 de agosto: El retorno de los poetas, y mi personal venganza

La crónica sesgada y poética de mi amada Valentina la podéis leer aquí

La M30
rumor interminable
de miserables

El atasco

El atasco ha vuelto de vacaciones
deja atrás la playa
la paella,
la siesta,
la calma horizonte
para aplastar la autopista
con sus ruedas.

Está jodido
quiere dejar de ser lo que es
quiere escapar a un paraíso
y no trabajar.
El atasco ha vuelto de vacaciones.

Esta noche no hará el amor
está cansado
de regreso
de niños que gritan en la parte de atrás
de guardar el bañador
en el armario.

Esta noche ni siquiera
mirará las fotos de Benalmádena,
Benidorm o
Ven-y-vete.

El atasco ha vuelto
y esta noche no dormirá
pensando en mañana,
en su correo electrónico-depresivo
en su papelera reciclada
en su tupper gris.

No duerme
porque sabe
exactamente
cómo será
mañana.

El atasco ha vuelto
de vacaciones.

Este poema se lo dedico a David Carvajal, con todo mi cariño.

Esta es la historia de un libro
del gran María Panero,
Leopoldo: verso fiero
que cuando lo leo, vibro.

Se lo dejé a Carvajal,
David o Daniel, da igual,
poeta con callo en dedo
por rimar y contar versos.

Sus textos son cosa fina.
Son cuentos dignos de reyes,
de dragones y sus leyes
y otras cosas que alucina.

El caso, se lo presté
le dije que esto es de huelva
es decir, que lo devuelvas.
No se preocupe usted.

Eso fue lo que me dijo
y le tuve que creer
me lo devolverá fijo
y no me lo va a perder.

Al fin y al cabo es poeta,
mi libro está dedicado,
seguro que lo respeta
y tendrá mucho cuidado.

Ay, cuánto me equivocaba…
ya os lo estáis imaginando:
Tenía el cerebro blando,
las cosas se le olvidaban.

el taxi un día cogió
con mi libro en la mochila
y claro, se le olvidó.
Hoy, ser capullo se estila.

lo intentó recuperar,
llamó a muchos lugares
y a pesar de los pesares
nunca lo pudo encontrar.

Otras cosas ha perdido
que también son importantes,
y esto es lo que yo le he dicho:
más espacio en los estantes.

Se merece un rapapolvo,
se merece mucho más.
Mas creo que le perdono
y que no le guardo encono
porque no soy rencoroso
y se ha tragado este tocho
del poeta danilac

La pregunta

Cuando hay un silencio
tras la pregunta
el grifo deja de gotear,
ya no hay tráfico,
el fluorescente no parpadea.

Por un momento
la estática eriza la piel,
y en tus labios
se detiene el payaso
un instante
antes de tropezar
en estrépito ridículo.

Puede que sí, puede que no,
pero cuando la pregunta
se queda sin respuesta
algo cósmico se ha roto
muy dentro
al fondo del corazón.

Y de esas cloacas
algo grita
que no haya
respuesta.

19 de Agosto; Pocos poetas van al Bukowski en agosto

Un encuentro inesperado

Oh, ¡Dios mio!
Ahí está.
Ahí viene.
La sangre, catarata en mis venas
ruge con el eco del pasado,
Cacarea el último momento,
la última conversación.
Aquel reproche
que se clava en aire
justo después de pronunciarlo
forma un muro
que atenaza durante tanto tiempo.
Incluso hoy
me impide pronunciar una palabra siquiera.
Ahí está.
Ahí viene.
¿Qué digo?
¿Y qué digo ahora?
¿Me ha visto?
Quiero huir.
Quiero gritar.
Quiero tener razón.

Como la oportunidad
se va.
No me ha visto.
Oh, Dios mio,
oh, Dios.

CALOR

La
noche
se
alarga

el
calor
insospechado,
constante,
engulle mi cama mi cuarto mi casa mi universo
poco a poco

Todo se detiene
a las 2 de la mañana
su
dan
do
len
ta
men
te.

La nuca empapada cree que corre algo de aire
pero no.

Los minutos se estiran.
Han pasado
tan sólo cinco minutos.
Qué eternidad

Cambio de postura

La almohada
la sábana
el aire
respitar
existir

Todo abrasa.
Cambio de postura.
Cambio de postura.
Me levanto y
bebo agua tan fría que me duelen los dientes
y me empapo
en sudor.

Me quito la camiseta.
Cambio de postura
Me quito el calzón.

Cada vez que me quedo en pelotas en la cama
termino masturbándome.
¿Me hago una paja?
¿Con este calor?

Podría darme otra ducha,
llevo tres hoy.

Han pasado
tan sólo cinco minutos.
Todo se detiene
a las 2 de la mañana
su
dan
do
len
ta
men
te.

miércoles 5 de agosto: Una sesión breve.

Un sueño maravilloso

He soñado que arreglaba el mundo
y tú estabas conmigo
He soñado
que el rumano ya no rebuscaba en la basura
y al negro del ahorramás
le venía mejor un trabajo que mendigar
He soñado
que una kunda
dejaba de ser un taxi
a los mercados de droga
para pasar a ser el nombre
de un nuevo baile.
y que en los semáforos
nadie me limpiaba el limpia-parabrisas.
El mundo con políticos monolíticos
honrados,
con ladrones de corazones
como único habitante
de las cárceles,
con los pies en el suelo
para no poder
dar patadas,
con los puños en alto
por las estampidas
de caballos.
He soñado, amor mio,
un mundo tan
perfecto
que me he despertado.
Lo bueno, lo mejor de todo,
es que tú estabas conmigo,
a mi lado.

La mirada

Te parece que tengo
una mirada horizonte,
el pensamiento del león
antes de cazar a la gacela,
la conspiración en los ojos,
la galaxia por pupila,
la respuesta a la pregunta
que no has formulado todavía.
Crees que miro y me río
sin carcajada,
que tengo una serpiente
en algún lugar de mi genealogía,
que conozco más de lo que nunca
podrás averiguar…

Pero te equivocas.
Tan solo tengo astigmatismo

29 de Julio: Macario nos hunde con sus presentaciones.

El pasado miércoles nuestra querida Inés tuvo un compromiso y no pudo presentar la Jam Session del club Bukowski. En su lugar, Macario, habitual espectador de las Jam, sustituyó las siempre amables presentaciones por comentarios aplastantes y demoledores. Normalmente una presentación nombra al poeta, y dice algo divertido de su poesía, o de él, elogiando algún detalle de su poesía.

Macario renovó el sistema. Para presentar a un poeta simplemente decía su nombre, y cuando terminaba, comentaba el poema, dejándolo por los suelos. Menos mal que poco a poco se fue suavizando.

A modo de protesta, recordé el siguiente haiku que me atreví a traducir del inglés, y que seguro fue del gusto de Macario:

Un haiku es fácil.
a veces sin sentido.
computadora.

 

Os dejo ya con mis poemas.

 

 

En conde de casal
un policía da la voz de alto
y dos personas se giran.

Un yuppie con traje de lino y maletín a juego.
Un estudiante sudamericano mochila al hombro.

Probablemente el yuppie haya cometido más delitos
que el estudiante
sudamericano.

Probablemente el yuppie sea más descarnado,
más carroñero
más cabrón
que el estudiante sudamericano.

Seguro que el yuppie es más
peligroso
que el estudiante sudamericano.

Pero la policía no quiere hablar
con el yuppie.

Lo que más me jode
es que
no
me
sorprende.

Lo que más me jode
es que
no
hago
nada.

Ustedes

yo, licenciado con ínfulas.
tú, centro del universo.
él, inmigrante hormiga.
nosotros, poetas todos.
vosotros, uníos a nosotros.
ellos, los perros olvidados.

Ustedes, los políticos,
son una clase
para dar de comer
aparte.

Un poeta

Un poeta
        caballo desbocado,
        terremoto cruel
        tormenta de letras
        crucigrama jeroglífico para heptacampeones
        resorte interno, candado
        árbol bicentenario que crece aéreo
        droga ansiosa inyectada
        salta, taladra,
        cae lentamente,
        se estampa, muere
por y para su dama.

22 de julio: De vuelta del taller

Una autopista:
Un arrullo, murmuro
en movimiento.

CURIOSIDAD

Este cuello de jirafa,
este buscar de caballo,
este hambre de comer,
este correr como árbol
y estar sin ser ni tener.

La curiosidad; me alarga.

Y si palabreo el verbo
y desletreo el sustantivo.
y si contesto contexto o sin texto respondo.

y si letreo la perífrasis
     paráfrasis
     parálisis
     las frasis.

Y si poemo prosa
     y proso poesía.

Y si interrogo puntos
     y punteo exclamaciones
          y exclamo interrogantes
               y todo entre guiones.

Y si el poema es bello,
     ¡qué cojones conjugaciones!